Ego: Éste es uno de los motivos por el cual un excelente apostador no logra convertirse en apostador profesional, como los de póker. A nadie le simpatiza un ególatra.
Emociones: Este factor es clave. Nunca debe permitir que sus emociones lo afecten. Frases como “El referí es ciego”, “El jockey calculó mal las distancias” y “A alguien le tocó mi carta” son cosa de todos los días. Estas situaciones se dan todo el tiempo, si usted no puede manejarlas, olvídese de ser un apostador profesional.
Arriesgar: Cuando se tiene la ventaja, se tiene que ser capaz de apostar en grande. Si mira al dinero en términos de lo que puede comprarse con él, está en el negocio equivocado.
Manejo del dinero: Hay unos cuantos libros sobre este tema. Consejo: No puede jugar al Póquer 50/100 con €10.000, tampoco puede apostar €5.000 por mano con €50.000 y no puede jugar al Video Póquer apostando de a €5 con €100.000. Si usted hace esto, no es un jugador profesional y quedará en bancarrota mucho antes de lo que se imagina.




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